martes, 22 de septiembre de 2009

El conflicto del “otro” fantasma

— Hay otro, ¿verdad?
— No, no hay otro. Sólo quiero estar sola.
— ¿Cómo se llama?
— Entiéndelo: no hay nadie más.
— ¿Te escucha más que yo, es mejor en la cama? Dímelo.
— No es eso... —suspiro con resignación— De acuerdo. Me ganaste: hay otro
— ¡Lo sabía!

Me pasó cuando terminé con Simón, pero no fue la única vez. Cuando es una la que termina con ellos, el hombre siempre está esperando descubrir al amante oculto, el “otro” misterioso que les está arrebatando su presa. Les resulta imposible creer que la mujer quiera terminar por otra razón.

¿Será que, por definición, las minas nunca podemos estar solas? Eso significaría que los hombres creen que nosotras tenemos por dogma “mejor mal acompañada que sola”. ¿En verdad somos tan masoquistas?

¿Será que, por su esencia “competitiva”, los hombres sólo pueden aceptar la derrota ante un oponente superior y no ante su propia mediocridad? Eso me parece razonable. El hombre suele tener un comportamiento de conquistador romano: “veni, vidi, vici”, y luego se duerme entre los laureles. Después le resulta imposible aceptar que su imperio se desmorona por la ineptitud de su gobierno, así es que debe echarle la culpa a las invasiones bárbaras. ¿En verdad son tan ingenuos?

Sea cual sea la razón, el hombre necesita que le justifiquemos con un “otro” el que terminemos una relación. Si no existe, ellos lo encontrarán: “me hablaba con demasiado cariño de ese amigo suyo”, “estoy seguro de que se quedaba más rato en la oficina para conversar con el fulano ese”, “siempre creí que era demasiado efusiva con su primo” y quizás cuánta boludez más. El resultado es que pronto el círculo de amistades anda recibiendo mil chismes, cada cual más ridículo o molesto, y una tiene que dar explicaciones a medio mundo.

Es por ello que en varias ocasiones he utilizado una técnica infalible: invento una nueva conquista. Es un ejercicio muy entretenido: le doy nombre, una historia, una situación romántica en la que nos conocimos y luego le digo al recién pateado qué tiene el nuevo que el viejo no tenía. Para no herir demasiado su ego, lo dejo recitar algunas de sus supuestas “virtudes” que el nuevo supuestamente no tiene, mientras mantengo un enigmático silencio. No sé si resulte todo el tiempo, pero por lo menos el truco ha sido salvador en algunas oportunidades.

Preferiría, eso sí, que las relaciones pudiesen terminar con sinceridad. ¿Por qué un simple “me cansé de esta relación” o “siento que lo nuestro no está funcionando” no basta? ¿Por qué debe existir algún elemento de teleserie (un amante, violencia de pareja...) para que se entienda el fin de una relación? Es lo mismo que cuando a uno le exigen justificar el porqué no queremos ir a un carrete: “me da lata” o “no quiero” no es una buena excusa. Hay que inventar un compromiso previo, una levantada temprano al día siguiente, porque o si no, no se perdona.

¿Por qué ocurrirá esto?

14 comentarios:

Ahora Que Hice dijo...

asi como dices en tu post sucede mucho, pero me parece que no es referente a los géneros:

- seguro ya te vas con la lagartona de tu trabajo ...
- me cambias por otra, desgraciado?
- nada más me tuviste de tentempié, verdad?

y así por estilo.

Blanky dijo...

ocurrirá por la madurez o inmadurez de muchos (?)...
Por lo que siento Simón puede ser muy inteligente en el área intelectual pero en el área emocional le custa un poco (mucho) procesar las cosas, eso es inmadurez, y la justificación para él (en este caso del "otro") resulta lo más facil y menos complejo, ya que asi él se evita de atormantarse y hacerse preguntas de atucrituca o algo por el estilo, me da rabia que hayan hombres asi, (bueno tambien lo hay mujeres) pero esa esa falta de madurez e ignorancia ante el tema lo que me carga, y al final nos terminan involucrando a uno en el enredo y en las situaciones fantasiosas, porque te entiendo si Simon no quiere entender porque le dijiste adios tambien para una es mas facil seguirle la corriente y decir ya basta!!! si hay otro...

Referente a que las muejres no puedan estar solas hay de todo un poco al igual q en los hombres porque muchos dicen que no son para compromisos pero tal como Simon por ejemplo nunca NUNCA ha podido estar Sólo...
lo dije ... gato encerrado Anaís :)
(me embalé sorry :S)


Un abrazooo!!

Sandra dijo...

Son ellos los que no pueden estar solos por lo que creen que una tampoco podría.

Saludos

Francisca dijo...

Anaís! te envié un mail. Porfa respóndeme lo antes posible :)
saludos!!
Fran

Macarena dijo...

acá no se trata de Simón, si no de toooda la gente, es verdad el que uno siempre tiene que tener mas que una excusa, el "me da lata" o el "no quiero" nunca deja satisfechos.
Yo creo que a los hombres les cuesta estar solos por el que dirán, o por que se sienten menos hombres si estan solos (pero dejemos solo como es la palabra SOLO, un affaire no cuenta, pero para ellos les salva harto)
pueden decir que no les gustan los compromisos (y es entendible) pero si quiero estar solo no me meteré con cualquiera que pase por ahí, y ahí la diferencia entre ellos y nosotras (al menos la gran mayoria). Tampoco me molestan los affaire, o los del rato, o la noche, pero se confunden mucho las cosas.. tengo muchas cosas en mente en este momento, tal vez no se entienda muy bien lo que quiera decir.. pero al menos que capten algo.. xp, tal vez la mejor opción sería crear un blog y poder desahogarme un poquito.. pero el leer este me hace bien, es mi via de escape en este momento.. UUUUFFF me explaye demasiado! jakaj, sorry por la lata (a todos). cudiate Anaís

Michelle dijo...

me agrada que una de las etiquetas sea "El Cromosoma Y", simplemente encantador.

no sé bien, siento que no conosco a tantos hombres, o no he terminado con tantos, como para generalizar, pero ... si hubo uno que tuve que inventar un novio ficticio. Que primero el me engaño, lo cacheteé y me fui y luego me busca por 2 años! ... tuve que decirle entremedio que estaba pololeando y que no me persiguiera más.
TODO UN PSICOPATA!

besos!

Anaís Sandiego dijo...

Ahora Que Hice: ¡Jajajaja! Sí, puede que tengas razón. Queda preguntarse por qué nosotras necesitamos justificar el quiebre con la presencia de una otra fantasma...

Blanky: Tienes razón. Se trata de inmadurez, y eso puede aparecer tanto en hombres como en mujeres.

Sandra: Es muy posible. Uno siempre suele andar midiendo al resto con su propia vara, creyendo que los demás tienen las mismas reacciones, los mismos conflictos que uno. Es un tremendo ejercicio tratar de ponerse en los zapatos del otro.

Francisca: ¡Okey! Hoy te respondo. Abrazos.

Macarena: ¡No te preocupes por explayarte mucho! Espero que te hagas un blog, ayuda mucho a desahogarse. Qué bueno que mi blog pueda ayudarte a escapar. Un abrazo.

Michelle: ¡Qué susto! Una sola vez me tocó un pololo psicópata: por suerte arranqué rápido, pero tuve hasta que cambiar de celular para que dejara de molestar. Un abrazo.

J.Carlos dijo...

Hola Anaís, es el problema que tienen muchos hombres, piensan que teneis que tener al "caballero andante" al lado.
Cuando la realidad es la contraria, hay muchísimos hombres que no pueden vivir sin alguien a su lado.
Es triste tener que terminar una relación entre personas adultas de esa manera, pero a veces no queda otra.
Cuídate mucho y disfruta de la primavera que teneis recien estrenada.
Un abrazo

SRTA TEMPLARIA dijo...

El ego? yo creo que va por ahí un golpe al ego ó inmadurez..ehmm también me daría una respuesta.

Un abrazo querida!
PAU

Saruki dijo...

Hay una prenda que se llama "PANTALON"... que algunos llevan muy mal puesto! xD

Es ego, orgullo.
Al hombre le cuesta asumir la "Competencia".
El látigo de la indeferencia los agota, los tiene en la cuerda floja... es como un nock out... se quedan botados en el suelo haciéndose mil preguntas, sin saber que hacer.


Yo creo que hay mujeres que si podemos estar solas... y las que no, están vulnerables a cualquier muestra de galantería o cariño.

Ahora el punto es que los hombres en general, tiran toda su carne a la parrilla en un principio, para despues dormirse en los laureles... con el tiempo se olvidan de cómo nos conquistaron.. y ahí es donde se pierde el brillo.

En fin, los géneros femeninos y masculinos, no cambiaremos.
Es hora de tener suerte y no enocntrarnos con pasteles nuevamente no?

Saludos Anais!

Anaís Sandiego dijo...

José Carlos: Tienes razón. El miedo a la soledad no le pertenece a un solo género, pero parece que el mito del "sexo débil" sigue vigente. La primavera aquí por fin nos está sonriendo. ¡Espero que tú disfrutes del otoño que allá está empezando! Un abrazo.

Pau: Sí, creo que hay un ego que sufrió por ahí (al parecer hay hombres a los que no les gusta que una termine con ellos). Un abrazo.

Saruki: Me encanta tu análisis. Sí, tienes razón: a vivir la vida y evitar los pasteles, que ya me cansó tanta crema agria. Un abrazo.

Romina Olivares dijo...

Me dejaste pensando no solo en relaciones, siempre uno debe terminar mintiendo para que la otras personas se resignen y no se enojen... porque la gente preferirá la mentira? es raro...

Blogger Pechocho dijo...

Una flor no hace primavera. Acepta cierto proclividad a la duda, en sentido genérico, pero no del todo ni en las mismas proporciones...

Depende, mucho, como se comentó acá arriba, de la madurez de la persona. En todo caso, si fuese una especie de ley o de genoma, el hombre sería, entonces, ciertamente algo inmaduro entonces de nacimiento...

buen lunes anaís

Anaís Sandiego dijo...

Romina: Estoy cada vez más convencida de que hay mucha gente que QUIERE que le mientan. A mí también me pasa: a veces prefiero que me digan que me veo bonita, aunque en el fondo sepa que tengo cara de haber sido despertada a las 3 de la mañana. Un abrazo.

Blogger Pechocho: Mucha razón. Pero no creo que el hombre sea "inmaduro de nacimiento": creo que cada uno de nosotros (hombres y mujeres) tenemos alguna inmadurez de base. Un abrazo.

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